Lesiones de Adultos Mayores en Accidentes: Agravantes
Cuando un adulto mayor se ve involucrado en un accidente automovilístico, las consecuencias son casi siempre más graves que para una persona joven. Huesos que se fracturan más fácilmente. Recuperaciones que toman el doble o el triple de tiempo. Complicaciones médicas que en una persona joven simplemente no ocurrirían. Y una pérdida de independencia que puede ser permanente.
Si usted tiene un padre, una madre, un abuelo o abuela que fue lesionado en un accidente, o si usted mismo es un adulto mayor que sufrió lesiones, este artículo le va a explicar por qué estos casos merecen una atención especial y por qué la compensación generalmente debe ser mayor, no menor, que en casos de personas jóvenes.
Por Qué las Lesiones Son Más Graves en Adultos Mayores
El cuerpo humano cambia con la edad de maneras que aumentan significativamente la vulnerabilidad a lesiones y complican la recuperación.
Fragilidad Ósea
A partir de los 50 años, la densidad ósea comienza a disminuir. En personas con osteoporosis u osteopenia, los huesos son significativamente más frágiles. Un impacto que causaría un moretón en una persona de 30 años puede causar una fractura seria en una persona de 75.
Las fracturas de cadera son particularmente devastadoras en adultos mayores. Según estadísticas médicas, entre el 20% y el 30% de los adultos mayores que sufren una fractura de cadera fallecen dentro del primer año, generalmente por complicaciones como neumonía, coágulos sanguíneos o infecciones. Los que sobreviven frecuentemente nunca recuperan su nivel de movilidad anterior.
Las fracturas de muñeca, hombro, vértebras y costillas también son extremadamente comunes en adultos mayores involucrados en accidentes.
Recuperación Más Lenta
El cuerpo de un adulto mayor simplemente no sana tan rápido. Los huesos tardan más en soldar. Las heridas tardan más en cerrar. Los músculos pierden masa y fuerza más rápidamente durante la inmovilización. La terapia física es más larga y más difícil.
Una fractura de muñeca que en una persona de 35 años sana en 6 semanas puede tomar 12 semanas o más en una persona de 75. Y la terapia para recuperar la función puede tomar meses adicionales.
Complicaciones Médicas
Los adultos mayores enfrentan riesgos de complicaciones que raramente afectan a personas jóvenes:
Trombosis venosa profunda (coágulos). La inmovilización después de una lesión aumenta dramáticamente el riesgo de coágulos sanguíneos, que pueden viajar a los pulmones (embolia pulmonar) y ser fatales.
Neumonía. Las fracturas de costillas y la inmovilización pueden llevar a neumonía, que es una causa importante de muerte en adultos mayores hospitalizados.
Infecciones. El sistema inmunológico debilitado por la edad hace que las infecciones postquirúrgicas sean más frecuentes y más peligrosas.
Delirio y confusión. La hospitalización, los medicamentos, el dolor, y la anestesia pueden causar delirio en adultos mayores. Esto puede ser temporal o, en algunos casos, puede acelerar un deterioro cognitivo permanente.
Úlceras por presión. La inmovilización prolongada puede causar úlceras por presión (llagas de cama) que son dolorosas, difíciles de tratar, y pueden infectarse.
Pérdida muscular acelerada. La sarcopenia (pérdida de masa muscular relacionada con la edad) se acelera dramáticamente durante la inmovilización. Una persona mayor que pasa dos semanas en cama puede perder suficiente masa muscular para perder su capacidad de caminar independientemente.
Medicamentos e Interacciones
Muchos adultos mayores toman múltiples medicamentos. Los medicamentos para el dolor y la recuperación después de un accidente pueden interactuar con sus medicamentos existentes, creando complicaciones adicionales. Los anticoagulantes, por ejemplo, aumentan el riesgo de sangrado durante cirugías. Los medicamentos para la presión arterial pueden complicar la anestesia.
Condiciones Preexistentes y la Regla del Eggshell Plaintiff
Prácticamente todos los adultos mayores tienen alguna condición preexistente: artritis, diabetes, hipertensión, osteoporosis, problemas cardíacos. Las compañías de seguros frecuentemente intentan usar estas condiciones para minimizar el reclamo.
Pero como expliqué en detalle en mi artículo sobre la regla del Eggshell Plaintiff, la ley es clara: el conductor negligente debe tomar a la víctima como la encuentra. Si la víctima era un adulto mayor con huesos frágiles, el conductor culpable es responsable por todas las lesiones resultantes, incluyendo las que fueron más graves debido a la edad y condiciones preexistentes.
De hecho, los tribunales reconocen específicamente que los adultos mayores merecen la misma protección legal que cualquier otra persona. La edad no reduce el valor de un caso. En muchos aspectos, lo aumenta.
Lesiones Específicas Comunes en Adultos Mayores
Fracturas de Cadera
Las fracturas de cadera son quizás la lesión más temida en adultos mayores, y con razón. Requieren cirugía (generalmente reemplazo parcial o total de cadera), seguida de rehabilitación extensa. Muchos pacientes nunca recuperan su movilidad anterior. Un porcentaje significativo necesita trasladarse a una facilidad de cuidado a largo plazo.
Lesiones Cerebrales Traumáticas
Los adultos mayores son particularmente susceptibles a lesiones cerebrales traumáticas, incluyendo hematomas subdurales (sangrado entre el cerebro y el cráneo). Las personas que toman anticoagulantes tienen un riesgo aún mayor. Una lesión cerebral en un adulto mayor puede causar o acelerar demencia y deterioro cognitivo.
Fracturas Vertebrales
Las fracturas por compresión en las vértebras son comunes y pueden causar dolor crónico severo, pérdida de estatura, y deformidad de la columna. En casos severos, pueden comprometer la médula espinal.
Lesiones de Tejidos Blandos
Aunque generalmente se consideran “menores”, las lesiones de tejidos blandos (esguinces, distensiones) en adultos mayores pueden ser significativamente más incapacitantes y tardan mucho más en sanar.
El Impacto en la Independencia
Quizás el aspecto más devastador de las lesiones en adultos mayores es la pérdida de independencia. Antes del accidente, su padre o su madre vivía solo, manejaba, cocinaba, iba al supermercado, cuidaba su jardín. Después del accidente, necesita ayuda para bañarse, no puede manejar, necesita que alguien le cocine, y quizás necesita mudarse a la casa de un familiar o a una facilidad de cuidado.
Esta pérdida de independencia tiene un impacto emocional profundo. La depresión es extremadamente común en adultos mayores después de lesiones serias. La pérdida de autonomía, la sensación de ser una “carga” para la familia, y el miedo al futuro pueden ser devastadores.
Legalmente, esta pérdida de independencia y calidad de vida es compensable. Y los jurados son generalmente muy sensibles al sufrimiento de los adultos mayores.
Compensación en Casos de Adultos Mayores
Gastos Médicos
Los gastos médicos en casos de adultos mayores son frecuentemente más altos que en casos de personas jóvenes por las mismas lesiones. Las hospitalizaciones son más largas. Se necesitan más cirugías. La rehabilitación toma más tiempo. Hay más complicaciones que tratar.
Cuidado a Largo Plazo
Si la persona necesita asistencia en casa o en una facilidad de cuidado a largo plazo como resultado del accidente, estos costos son reclamables. El cuidado en casa puede costar entre $3,000 y $8,000 por mes dependiendo del nivel de asistencia necesario. Las facilidades de cuidado a largo plazo pueden costar $8,000 a $12,000 o más por mes.
Cuidado Proporcionado por Familiares
Si los miembros de la familia están proporcionando cuidado que antes no era necesario, ese cuidado tiene un valor económico. Si su hija tuvo que reducir sus horas de trabajo para cuidar a su padre después del accidente, esa pérdida de ingresos de la hija es reclamable. Si usted como familiar está proporcionando cuidado diario, el valor de ese cuidado (calculado a la tarifa de un cuidador profesional) es un daño compensable.
Dolor y Sufrimiento
El dolor y sufrimiento en casos de adultos mayores frecuentemente es significativo. El dolor crónico después de fracturas, la pérdida de movilidad, la pérdida de independencia, la depresión, y la disminución de la calidad de vida son todos componentes del dolor y sufrimiento.
Algunas compañías de seguros argumentan que porque la persona es mayor, el valor del dolor y sufrimiento debería ser menor porque “tiene menos años de vida.” Este argumento es legalmente débil y moralmente repugnante. Cada día de sufrimiento tiene el mismo valor, tenga usted 25 o 85 años. La mayoría de los jurados rechazan este argumento rotundamente.
Pérdida de Ingresos
Aunque muchos adultos mayores están jubilados, esto no significa que no tengan pérdidas económicas. Algunos adultos mayores trabajan. Otros suplementan sus ingresos con trabajo a tiempo parcial. Incluso los que no trabajan por salario realizan servicios valiosos: cuidar nietos, mantener la casa, realizar reparaciones. El valor de estos servicios domésticos perdidos es compensable.
Protecciones Especiales para Adultos Mayores
Abuso y Negligencia
Si un adulto mayor fue lesionado debido a negligencia en una facilidad de cuidado o por un conductor de transporte médico, pueden aplicar leyes especiales de protección al adulto mayor que proporcionan remedios adicionales, incluyendo daños punitivos en algunos estados.
Medicare y Medicaid
Si Medicare o Medicaid pagaron los gastos médicos del adulto mayor, existen reglas especiales sobre cómo se maneja la compensación. Se debe crear un Medicare Set-Aside si se anticipa que la persona necesitará tratamiento médico futuro relacionado con el accidente. Estos aspectos son técnicos pero importantes, y un abogado experimentado sabrá cómo manejarlos.
Lo Que las Familias Deben Hacer
Si un adulto mayor en su familia fue lesionado en un accidente, estos son los pasos que recomiendo:
Documente su nivel de funcionamiento antes del accidente. Tome nota de todo lo que podía hacer antes: vivir solo, manejar, cocinar, caminar sin ayuda, cuidar nietos, hacer ejercicio, participar en actividades sociales. Esto establece el “baseline” contra el cual se medirá el impacto del accidente.
Documente todo después del accidente. Tome fotos del proceso de recuperación. Registre las dificultades diarias. Anote los cambios en humor, sueño, apetito, y participación social.
Asegúrese de que reciba la mejor atención médica posible. No se conforme con el tratamiento mínimo. Si necesita un especialista, insista. Si necesita rehabilitación más intensiva, abogue por ella.
Lleve un registro de todo el cuidado que la familia proporciona. Horas dedicadas, actividades realizadas, gastos de transporte para llevarlo a citas médicas. Todo esto tiene valor en el reclamo.
No acepte ofertas de acuerdo tempranas. Las lesiones en adultos mayores frecuentemente tienen complicaciones tardías. Espere hasta que el panorama médico sea claro antes de considerar cualquier acuerdo.
Si necesita ayuda con un caso de lesiones de un adulto mayor, llame al 888-888-8888 para una consulta gratuita. Entendemos la seriedad de estas lesiones y estamos preparados para luchar por la compensación que su ser querido merece.